Doña Zenaida. Ópera en un acto y siete escenas de
René Torres con libreto en español del compositor, basado en el
cuento La confesión amorosa de Giovanni Boccaccio (1313-1375), incluido en El
Decamerón. (60’ ca.)
Personajes:
Doña Zenaida, mezzosoprano;
Anselmo, joven apuesto, tenor; El padre Antonio, cura de “Las villas”, barítono.
Ballet.
Dotación: flauta, oboe, clarinete, fagot, piano,
órgano, cuerdas (quinteto).
Estreno: Cuernavaca, México, Teatro
Ocampo, 28 de abril de 2001. Intérpretes: Gabriela Thierry (Doña Zenaida), José
Luis Eleazar Robles (Anselmo) y Ricardo Santín (Padre Antonio), dirigida por
Carlos Ariel Gracia, puesta en escena de Stuart Cox, escenografía e iluminación
de Pablo Montes, coreografía de Alberto Gamonal y Patricia Pallman y la Orquesta
Solistas de Morelos.
Argumento: La acción en La Habana, Cuba.
Escena primera. Amanece y los pobladores entran a la iglesia a escuchar el
servicio, mientras tanto, un preludio en órgano se escucha desde adentro.
Zenaida lamenta haberse casado con un hombre que no ama y confiesa su amor por
Anselmo. Zenaida ve pasar a Anselmo que se dirige a la iglesia a buscar al padre
y entonces ella discurre la forma de enamorarlo, utilizando al padre Antonio.
Escena segunda. Zenaida pide confesarse con al padre Antonio y éste la
escucha creyendo la historia de que Anselmo es quien la persigue. La mujer se
finge desconsolada y el padre Antonio la reconforta diciéndole que conoce al
muchacho y que hablará con él para que desista de su intento.
Escena tercera.
Anselmo y el padre Antonio se encuentran y el cura intenta disuadir al muchacho
a quien nunca permite dar una explicación. Anselmo comprende la intención de
Zenaida y canta enamorado a la hermosa mujer.
Escena cuarta. Anselmo imagina
que encuentra a su enamorada en un baile en el que ambos danzan apasionadamente.
Amanece un nuevo día y vuelve a escucharse música proveniente de la iglesia
mientras los parroquianos ingresan a escuchar la misa.
Escena quinta. Zenaida
y el padre Antonio hablan de nuevo, ella le hace creer esta vez que Anselmo le
ha hecho llegar algunos obsequios, a lo que él cura disgustado, le responde que
ha de devolverlos de inmediato. El padre Antonio, furioso, le entrega a Anselmo
los obsequios, mismos que recibe con felicidad.
Escena sexta. Zenaida
continúa haciendo creer al ingenuo párroco que Anselmo sigue acechándola, y que
ahora, aprovechando la ausencia del esposo, ha intentado subir hasta su balcón
para proponerle sus intenciones. Zenaida espía esta vez desde su balcón,
mientras Anselmo recibe una fuerte reprimenda del padre Antonio, a lo que el
joven hombre responde estar arrepentido y promete, en tono burlón, no volverlo a
intentar. Al final los tres personajes ríen felices, pues cada uno está seguro
de haber logrado su cometido.
Escena séptima. Anselmo trepa el balcón de
Zenaida y la encuentra lista para dormirse. Ambos se abrazan y cantan felices
por haber logrado, gracias al padre Antonio, el esperado encuentro. Entran en la
habitación de ella y el escenario se oscurece.
Fuente: "Diccionario de la Ópera Mexicana" del Maestro
José Octavio Sosa Manterola.
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