La hija de Rappaccini. Ópera en dos actos de Daniel Catán con libreto en español de Juan Tovar (1941), basado en la obra de teatro del mismo nombre de Octavio Paz (1914-1998). (1’50. ca.)
 
Personajes:
Giacomo Rappaccini, famoso médico, barítono; Giovanni Guasconti, estudiante, tenor; Beatriz, hija de Rappaccini, soprano; Pietro Baglioni, facultativo, tenor; Isabela, sirvienta, mezzosoprano.
Coro femenino.
 
Dotación: 2 flautas, 1 piccolo, 2 oboes, 2 clarinetes, clarinete bajo, 2 fagotes, 2 flautas de pico, 4 cornos, 3 trompetas, 2 trombones, tuba, arpa, piano, 2 percusiones, cuerdas.
 
Estreno: México, Palacio de Bellas Artes, 25 de abril de 1991. Intérpretes: Encarnación Vázquez (Beatriz), Jesús Suaste (Rappaccini), Alfonso Orozco (Giovanni), Ignacio Clapés (Baglioni), Inmaculada Egido (Isabela), dirigidos por Eduardo Diazmuñoz, puesta en escena de Mario Espinosa, escenografía de Roger von Gunthen, realización de Laura Rode, iluminación de Gabriel Pascal y vestuario de Beatriz Russek.
 
Se representó en la Gran Opera de San Diego, California, el 5 de marzo de 1994 con Encarnación Vázquez (Beatriz), Fernando de la Mora (Giovanni), Oscar Sámano (Rappaccini) e Ignacio Clapés (Baglioni), dirigidos por Eduardo Diazmuñoz.
 
Grabación: CONACULTA-Música Poesía. Highlights. Fernando de la Mora, Encarnación Vázquez y Jesús Suaste. Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, Eduardo Diazmuñoz, director.
Newport Classic. Olivia Gorra, Brandon Jovanovich, David Alan Marsahll, Julián Rebolledo y Natali Levin. Manhattan School of Music Opera Orchestra, Eduardo Diazmuñoz, director.
 
Argumento: Acto 1. La acción en Padua. El Dr. Rappaccini y Baglioni se acaloran en una conversación sobre la medicina y sus riesgos. Baglioni no ve con buenos ojos los experimentos que Rappaccini contempla como innegables. Cuando han terminado ese intercambio de ideas científicas salen de la escena y entra Giovanni, que desde Nápoles ha llegado a Padua para estudiar. Lo recibe Isabela, quien ha preparado ya sus habitaciones. Nostálgico, Giovanni le comenta lo mucho que extraña su ciudad, a lo que la mujer le dice, para reconfortarlo, que los más hermosos jardines están en Padua, mostrándole que justamente bajo de ellos puede mirar el del Dr. Rappaccini. Giovanni ha escuchado de este médico e Isabela le narra las maravillas que de él se dicen, así como de su hija Beatriz, una de las mujeres más bellas, incluso que todas las flores. Sale Isabela y entra Baglioni que llega a dar la bienvenida a Giovanni y también a prevenirlo de los experimentos y locuras de Rappaccini. Giovanni queda solo y observa en el jardín a Rappaccini que parece desfallecer y llama a Beatriz, que acude a asistirlo. Llega Beatriz y Rappaccini le describe el mundo que habrá de crear en su jardín, colmado de vida. Beatriz conversa con un árbol como si se tratase de un apuesto hombre, con el que danza. Giovanni que no ha dejado de observarla le arroja una rosa, que al contacto con sus manos, se marchita. Ella mira a Giovanni y se aleja. Giovanni medita sobre lo que ha visto y se duerme. Llega Isabela y le hace escuchar la voz de Beatriz que emerge del jardín, invitando a su amado a reunirse con ella. Este desciende al jardín y los sueños de ella y de Rappaccini, junto con los suyos, se entremezclan. Cuando la voz de Beatriz es más persistente, Isabela intenta despertar a Giovanni, que ha quedado atrapado en el sueño.
Acto segundo. Giovanni, afligido, vaga por las calles en donde se encuentra con Baglioni quien lo observa extraño. En ese momento cruza Rappaccini que mira con atención a Giovanni. Poco concentrado con Baglioni, Giovanni se marcha. Poco después, desde su habitación, Giovanni es conducido por Isabela hasta el jardín. Allí conoce a Beatriz y ambos se enamoran profundamente. Giovanni intenta arrancar un fruto de un árbol, pero Beatriz se lo impide, tocando la mano de Giovanni que queda lastimada. Beatriz sale. Giovanni ve a Rappaccini en el jardín, que amablemente le dice que vuelva cuando lo desee. Rappaccini medita sobre sus experimentos que dice marchan por buen camino. El jardín se extingue. En su cuarto, Giovanni termina de curarse la mano. Isabela celebra con buen humor el amor de él y Beatriz. Llega Baglioni e Isabela sale. Baglioni debate con Giovanni y le narra la fábula de una joven mujer envenenada, haciéndole entender la afinidad del caso. Giovanni parece molestarse, pero acepta un antídoto para salvar a Beatriz. Después de un interludio, Giovanni baja al jardín con una rosa marchita en la mano, ya convencido de que está envenenado. Hasta él llega Beatriz con dulces palabras de amor, pero Giovanni la rechaza ofensivamente. Giovanni le da entonces el antídoto y ella lo esconde entre sus manos. Aparece Rappaccini diciendo haber hallado la fórmula que permitirá a los amantes unirse y concebir una nueva existencia. Giovanni se opone a tal locura, mientras Beatriz reclama a su padre haberla condenado a un destino fatal y bebe el antídoto. Todo ha terminado. El jardín, lugar de encuentro del amor, se transfigura en belleza.

Fuente: "Diccionario de la Ópera Mexicana" del Maestro José Octavio Sosa Manterola.

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