Misa de Seis. Ópera en un acto de Carlos Jiménez Mabarak con libreto en español de Emilio Carballido (1925). (55’ ca.)
 
Personajes:
Lola, contralto; Carmelita, mezzosoprano; Una sirvienta, soprano; Un barrendero, barítono; Un muchacho, tenor.
 
Estreno: México, Palacio de Bellas Artes, 21 de junio de 1962. Intérpretes: Osbelia Hernández (Lola), Margarita González (Carmelita), Alicia Torres Garza (Una sirvienta), Roberto Bañuelas (Un barrendero), Salvador Novoa (Un muchacho), dirigidos por Armando Montiel Olvera, puesta en escena de Carlos Díaz Du-Pond y escenografía de Antonio López Mancera.
 
Se representó posteriormente el 1 y 4 de julio de 1965 en el Palacio de Bellas Artes. Intérpretes: Concha de los Santos (Lola), Gilda Morelli (Carmelita), Roberto Bañuelas (Un barrendero), Salvador Novoa (Un muchacho), Gilda Cruz (Una sirvienta), dirigida musicalmente por Salvador Ochoa y puesta en escena de Clementina Otero de Barrios.
 
Argumento: La acción tiene lugar en Ciudad de México, en la Plaza de San Sebastián, en el invierno de 1955. Acto único. (La plaza y las puertas de la Iglesia de San Sebastián). Carmelita y Lola se encuentran a las puertas de la iglesia de San Sebastián. En la plaza un barrendero soliloquia mientras barre las ramas secas. Carmelita cree haber escuchado las campanas y se extraña de ver las puertas cerradas. Carmelita ve pasar a unos trasnochados y comenta indignada que haya todavía quienes bailen y beben en el cabaret cercano. Pasa una criadita, con su olla de peltre que va por la leche, y Carmelita le pide se quede a acompañarla un momento, mientras abren la iglesia. Pero la criadita tiene prisa, pide permiso y se retira. Se escuchan disparos, Carmelita huye presa de pánico. Lola va a seguirla pero, indecisa, se detiene. Se escucha el silbato de un policía y Lola se refugia en el quicio del portón. Llega un muchacho en mangas de camisa, jadeante, lívido a refugiarse en el mismo sitio. Los dos se miran llenos de espanto. Después ella lo observa y se tranquiliza un poco. Los silbatos del policía se escuchan más cerca y se le ve correr también, el muchacho se hunde en el rincón. Lola comprende que el muchacho teme a la ley y no a los criminales. El muchacho empieza a sollozar; tiene nauseas. El policía se acerca y Lola comienza hablar, acaloradamente, fingiendo conocer al muchacho, reprendiéndolo por andar en mangas de camisa con el frío que hace. Lo envuelve en su chal. El policía se marcha. Un extraño sentimiento se apodera de la mujer. Le pregunta al muchacho que ha pasado, él llora y no contesta. Lo consuela y lo abraza reprochándole que ande a esas horas fuera de su casa. Reaparece la criada y dice que le han dicho que mataron a alguien en el Montecarlo. Encarga la olla de leche a Lola y corre a ver. Lola le da de beber un poco de leche al muchacho y le insiste que le platique que ha ocurrido. Él solo responde incoherencias, sigue llorando, quiere irse. Un doctor y camilleros de la Cruz Roja cruzan por la plaza. Regresa otra vez la criada con más noticias, dice que se trata de una mujer, que su hombre la mató y logró fugarse, que lleva consigo una pistola. Pasa el cortejo formado por los camilleros, el médico, el cadáver cubierto con una sábana, las amigas de la muerta, policías y curiosos. La criada se marcha con su olla de leche y el barrendero, habiendo terminado su trabajo, sale también de la escena. Lola está aterrada y quiere explicación del muchacho. Desesperado, el muchacho le responde con evasivas. Lola saca su monedero y le da todo el dinero que lleva. A lo lejos, cuando él empieza a caminar, Lola le nota un bulto en la espalda, es la pistola. El muchacho desea explicarle pero no puede, solo llora y se marcha. Camino a la iglesia, Lola va pensando en lo sucedido y al ver el monedero vacío se da cuenta que ya no hay dinero para el pan. Se abren las puertas de la iglesia y se ve a varias mujeres que cruzan la plaza para asistir a la primera misa. Lola, de pronto, gritando y sollozando, corre hacia el interior de la iglesia.

 

Fuente: "Diccionario de la Ópera Mexicana" del Maestro José Octavio Sosa Manterola.

Óperacalli.com  el lugar de la ópera en México