Pinocchio. Ópera en tres actos de Mario Stern con libreto en italiano, basado en el libro Pinocho, de Carlo Collodi (1826-1890), seudónimo de Carlo Lorenzini. (3’15 ca.)
 
Personajes (por orden de aparición):
El narrador, que puede leer también gran parte del texto descriptivo, barítono; Ciliegia (Cereza), barítono; Pinocchio, mezzosoprano; Geppetto, barítono; Muchacho 1, soprano; Revendedor de telas usadas, barítono; Arlequín, tenor; Pulcinella, barítono; La señora Rosaura, mezzosoprano; El traga fuego, bajo; Dos gendarmes de madera, personajes mudos; La zorra, tenor; El gato, soprano; Mirlo, mezzosoprano; El hostelero, personaje hablado; El hada, soprano; El halcón, bailarín; El cuervo, barítono; El buho, soprano; El grillo, tenor; Cuatro conejos, barítonos y bajos; Pájaro carpintero, bailarín; Papagallo, personaje hablado; La paloma, personaje hablado; La viejita, personaje hablado; El delfín, barítono
(El mundo de Acchiappacitrulli (ad.lib.)
Dos hombres, albañil y carbonero, personajes hablados; Ocho niños, compañeros de escuela, sopranos, mezzosopranos y contraltos; El maestro, personaje mudo; El cangrejo, barítono; Dos carabineros, barítonos; El atún, tenor.
Coro mixto, coro de niños y ballet.
 
Dotación: 2 flautas, piccolo, 2 oboes, corno inglés, 2 clarinetes, clarinete bajo, saxofón alto, saxofón tenor, 2 fagotes, contrafagot, 4 cornos, 3 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, 2 percusiones, arpa, piano, guitarra, 2 mandolinas, cuerdas.
 
Año de composición 1983. No estrenada.
 
Argumento: Acto I, escena 1: El taller del maestro carpintero Antonio, llamado Ciliegia (cereza) porque la punta de su nariz siempre esta reluciente. Un trozo de madera llegó al taller de Ciliegia, mismo que usará, dice, para hacer la pata de una mesita, pero al momento de intentar cortarla, una voz le dice que no le haga tantas coquillas. Busca, sin encontrar, de donde proviene aquella extraña voz. Cuando da finalmente el primer golpe, la misma vocecita le grita que le ha hecho daño. Ciliegia cae por tierra. Entra Geppetto, a quien llaman Polendina, por su peluca amarilla. Le pide al maestro Antonio le fabrique un muñeco con el que se pueda ganar la vida. Como algunos niños detrás de escena gritan “Muy bien, Polendina”, y éste cree que fue el maestro Antonio el que lo dijo, se arma una tremenda pelea entre ambos, para después pedirse disculpas mutuas y jurando ser buenos amigos. Cuando Ciliegia le va a dar el trozo de madera, éste se sacude y golpea a Geppetto en la pierna, creyendo otra vez Geppetto que fue el maestro Antonio, otra lucha comienza entre ellos, hasta que vuelven a hacer las paces. Geppetto se lleva su pieza de madera.
Escena 2: En casa de Geppetto. Geppetto toma sus herramientas, se pone a construir su muñeco y decide ponerle Pinocho. Cuando llega a los ojos, se da cuanta que éstos lo miran fijamente, la nariz comienza a crecer y la boca a reír. Cuando hace la segunda mano siente que le arrancan la peluca, al segundo pie una patada en la nariz. Cuando comienza a enseñarle a caminar, Pinocho corre hasta salirse a la calle. Lo detiene un policía y se lo devuelve a Geppetto, que trata de jalarle las orejas, sin encontrarlas, y lo agarra del cogote para llevarlo a casa. Como al coro le da lástima la acción, acusa a Geppetto de tirano y el policía deja libre a Pinocho y mete a Geppetto a la cárcel.
Escena 3: Pinocho, con su abecedario bajo el brazo, se dirige a la escuela. Enumera lo que aprenderá en los próximos días. Oye una música de flautas y bombo; corre hacia ella hasta llegar al Gran Teatro de las marionetas. Al saber que la entrada cuesta cuatro monedas, trata de vender sus cosas, hasta que un revendedor le compra el abecedario.
Escena 4: En el teatro de las marionetas. En el escenario están Arlequín y Pulchinela, que disputan entre ellos. En un momento, todos reconocen a Pinocho entre el público y lo invitan al escenario. Este brinca por encima del público y cuando llega hay grandes abrazos entre todos, hasta que el público comienza a impacientarse y a gritar “Queremos la comedia”. Sale el titiritero. Todos enmudecen. Regaña a Pinocho por haber causado tanto alboroto y les pide a Arlequín y Pulchinela que se lo lleven para asar su carnero. Aunque al principio indecisos, lo hacen y Pinocho pide auxilio desesperadamente a su padre. Mangiafoco, el titiritero, se compadece y estornuda, señal de su compasión. Mangiafoco llama a dos gendarmes para que arresten a Arlequín. Pinocho pide, en diversas formas, piedad por él, hasta que se ofrece en su lugar, lo cual hace estornudar varias veces a Mangiafoco, que le pide un beso y se conforma con su asado medio crudo. Todos los muñecos vuelven al escenario y comienzan a saltar ya bailar hasta el alba.
Acto II. Intermezzo: Cuando Mangiafoco se entera de la pobreza del padre de Pinocho, le da cinco monedas de oro. Pinocho agradece a todos y se despide.
Escena 1: En el camino Pinocho se encuentra con una zorra coja y un gato ciego, que siempre repite lo que dice la zorra. Le cuentan que vieron a Geppetto en mangas de camisa, temblando de frío. Pinocho les dice que ya no temblará, porque él es rico. A las risas descaradas de los animales, Pinocho les muestra las monedas. Un mirlo le advierte a Pinocho que no les haga caso, o se arrepentirá, pero el gato le salta encima y se lo devora. Le ofrecen a Pinocho sembrar las monedas, para que se hagan miles, en el Campo de los milagros. Mientras caminan, cambio de escena: la ostería del camarón rojo. Deciden quedarse a cenar, para partir a medianoche hacia el Campo de los milagros.
Escena 2: En el interior de la hostería: Pantomima: La zorra y el gato, a pesar de no tener hambre, comen exageradamente, mientras Pinocho, que apenas pidió un gajo de nueces y una esquinita de pan, ni los comió, porque “se había indigestado anticipadamente con monedas de oro”. La zorra y el gato piden dos cuartos, uno para Pinocho y otro para ellos dos, y le dicen al hostelero que los despierte a medianoche. Pinocho se duerme enseguida y comienza a soñar con el árbol de las monedas de oro que se balancean, pero cuando quiere agarrar una oye tres golpes en la puerta: es el hostelero para avisarle que es medianoche y que sus compañeros habían tenido que partir desde hacía dos horas y lo esperaban en el Campo de los milagros. Pinocho paga una moneda y se va.
Escena 3: El bosque, la gran encina, la casita del hada. Hay oscuridad total. Cuando Pinocho alcanza distinguir dos figuras negras moviéndose en la oscuridad, esconde las monedas en la boca. “La bolsa o la vida”, amenazan las figuras, y él da a entender con señas que no tiene nada. Amenazan con matarlo a él y a su padre. Al gritar Pinocho que a su padre no, le suenan las monedas en la boca. Comienzan a luchar, hasta que Pinocho muerde una mano, la escupe y se da cuenta que es una pata de gato. Comienza a huir, y los asesinos detrás de él. Cuando Pinocho ya no puede más, se sube a un pino al que los bandidos prenden fuego. Pinocho salta y corre. Cuando ya se sentía perdido, ve en la lejanía una casita blanca. Llega, toca y toca hasta que en la ventana aparece la hada, que le dice que ahí no vive nadie, que están todos muertos, también ella, que está esperando el ataúd que la recoja, y desaparece. Llegan los asesinos y lo amarran a la gran encina. Después de esperar bastante tiempo, sin lograr que muera, se despiden hasta el siguiente día. Se levanta un viento impetuoso que parece acabar por matar a Pinocho.
Ballet: Aparece un gran halcón que deshace con su pico el nudo que estrangulaba a Pinocho y coloca a éste suavemente sobre el suelo.
Escena 4: En el interior de la recámara del hada. Pinocho está acostado y el hada lo cura. Entran los tres médicos, el cuervo, la cabra y el grillo. Cada uno da su opinión, contradiciéndose mutuamente. El hada le ofrece a Pinocho una medicina, pero Pinocho no quiere tomarla, y hace capricho tras capricho, hasta que aparecen cuatro conejos negros llevando un pequeño ataúd. Cuando Pinocho descubre que vienen por él, se toma rápidamente la medicina. Pinocho le cuenta al hada sus aventuras, desde la escena con Mangiafoco. Cuando el hada le pregunta dónde están las cuatro monedas, Pinocho miente y le comienza a crecer la nariz, al punto que ya no puede salir por la puerta, hasta que el hada llama a unos enormes pájaros que le empiezan a lamer la nariz hasta dejársela del tamaño normal. Pinocho y el hada prometen vivir juntos como hermanitos, pero primero Pinocho desea ir por su padre.
Escena 5: El bosque, la gran encima, el campo, un canal de agua. Apenas entra en el bosque, Pinocho se encuentra con la zorra y el gato, que lo abrazan y lo besan. Les cuenta su desgraciada aventura con los asesinos y ellos disimulan compadecerse de él y le insisten sembrar hoy mismo las monedas. En un campo igual a los demás, y por consejo del par, Pinocho entierra las monedas, va por agua y las riega. Le dicen que venga en 20 minutos y verá cómo las monedas comienzan a crecer.
Escena 6: La ciudad llamada Acchiappacitrulli: Apenas entra a la ciudad, Pinocho ve animales minusválidos. De repente pasa alguna carroza señoril, con animales aristocráticos. Cuando piensa que será la hora, toma hacia el Campo de los milagros.
Escena 7: Pinocho llega al campo, busca y busca, pero no halla nada. Oye una enorme risotada de un papagallo. Va y vuelve a mojar donde había excavado. Otra risotada. El papagallo le dice a Pinocho que la zorra y el gato desenterraron las monedas y se marcharon rápidamente. Pinocho, incrédulo, se pone a excavar desesperadamente, hasta salir corriendo por el campo.
Escena 8: La calle hacia la casita del hada. Llega a donde estaba la casa, pero ya no existe. En cambio hay una piedra de mármol que dice: “Aquí yace la niña de los cabellos turquesa muerta de dolor por haber sido abandonada por su hermanito Pinocho” Pinocho la llora y el eco repite sus lamentos. Pasa un gran palomo, que le dice que Geppetto lleva 4 meses buscándolo y está fabricándose una barca para atravesar el océano. Le ofrece llevarlo allá sobre su espalda. Después de horas de vuelo paran en un palomar para beber y comer algo. Retoman el vuelo.
Escena 9: La playa. El palomo deja a Pinocho en la playa y emprende el vuelo. La playa está llena de gente que grita y gesticula. Una viejita le dice a Pinocho que un hombre entró con un barquito al mar para buscar a su hijo perdido, pero que el mar está muy bravo y el barquito está a punto de hundirse. Los pescadores, rezando, se dirigen hacia sus casas cuando, al grito de “quiero salvar a mi padre”, Pinocho se arroja al mar desde una roca. Los pescadores dicen: “Pobre muchacho, pobre muchacho” y regresan, rezando, a sus casas.
Acto III. Escena 1: La isla. Pinocho nada, tratando de salvar a su padre, pero las olas están altísimas. Por fin llega a una playa. Después de buscar inútilmente, pasa un delfín que, al preguntarle Pinocho por un lugar donde se pueda comer algo, le enseña el camino, y al preguntarle por su padre, le dice que después de esta borrasca seguramente se lo engulló el terrible tiburón. Se despiden.
Escena 2: En el país de los changos laboriosos. Toda la gente está ocupada en algo. Pinocho se muere de hambre. Pasan varios hombres a quienes pide limosna y quienes le ofrecen dinero a cambio de trabajo, pero él no acepta. Finalmente pasa una muchacha con dos cubetas de agua. Pinocho le pide de beber y ella le da. Cuando le pide de comer, ella le ofrece, a cambio de ayudarle a llevar una cubeta, diversos alimentos y golosinas, hasta que lo convence.
Escena 3: La casa del hada. Llegando a la casa, la muchacha le da de comer a Pinocho lo prometido y él se lo engulle. Repentinamente reconoce al hada. Como la ve tan crecida, le dicen que en vez de hermanita será su mamá. Le pregunta cómo puede crecer él, y el hada le responde que volviéndose un niño obediente, trabajador, que no diga mentiras y vaya a la escuela. Él promete hacerlo. Cuando pregunta por su padre y el hada le dice que está segura que lo encontrará, se pone tan feliz que comienza a besarle fogosamente las manos.
Escena 4: En la escuela. Cuando Pinocho llega a la escuela, los niños se empiezan a burlar de él y a molestarlo, pero Pinocho se defiende fieramente y se gana su respeto. Un día que iba hacia la escuela, una pandilla de compañeros lo convencen de ir a la playa a ver el tiburón.
Escena 5: La playa. Llegando a la playa, los compañeros le confiesan a Pinocho que lo único que quisieron fue hacerle perder las clases, porque les da envidia que sea tan estudioso. Pinocho se enfrenta a ellos. Comienza una lucha de todos contra él, pero él, siendo de palo, se defiende. Los muchachos comienzan a aventar sus libros, pero él los esquiva. Llega un gran cangrejo resfriado, que los amonesta a cesar la lucha, porque esas cosas siempre terminan mal. Los muchachos agarran el bulto de libros de Pinocho y le avientan uno grueso y pesado, pero le pega a otro, que se pone pálido y cae sobre la arena. Los muchachos, asustados, se escapan y se pierden de vista. Pinocho moja su pañuelo en el agua y trata desesperadamente de despertar al compañero. Llegan dos carabineros, que cuando descubren que el niño ha sido herido con el libro de Pinocho, agarran a éste como culpable. Cuando Pinocho está en la mayor desesperación, llega un fuertísimo viento que le arranca su cachucha. Pide permiso de ir por ella, se lo dan y cuando la ha tomado se arroja hacia el mar. Los carabineros sueltan un mastín para perseguirlo. Entre ambos levantan tal polvo que no se ve nada.
Escena 6: El mar, la roca. Pinocho salta al agua y empieza a nadar, alejándose de la playa. En medio del mar ve una roca blanca y en su cima una cabrita que le hace señas de acercarse. Su pelo es color turquesa, como el del hada. Cuando se acerca a la roca sale del agua un horrible monstruo marino. Trata de huir, pero la enorme boca del monstruo se le acerca, mientras el hada le grita que se apure. Está a punto de alcanzar la roca, cuando el monstruo lo engulle.
Escena 7: Dentro del tiburón. Pinocho oye unos soplidos y descubre que vienen de los pulmones del tiburón, que sufre asma. Se encuentra con un atún, que también había sido tragado, y que le dice que no les resta mas que esperar ser digeridos. Pinocho ve, muy lejos, una especie de luminosidad. Le dice al atún que quiere ir hacia allá, a ver si le enseñan el camino de salida, y se despide. Caminando por un suelo resbalosísimo, por fin llega a donde está la lucecita y ve a un viejecito sentado delante de una mesa comiendo pececillos, alumbrado por una vela. Cuál no sería su sorpresa e infinita alegría al reconocer a su padre, buscado por tanto tiempo. Después de haberse reconocido mutuamente, Pinocho le cuenta todo lo que le sucedió desde que lo dejó. Su padre le cuenta que cuando lo engulló el tiburón también engulló un barco mercantil que había naufragado, y que de ahí obtuvo todo lo necesario para sobrevivir por cerca de dos años, pero que el abastecimiento ya estaba llegando a su término. Pinocho lo anima a caminar hasta la boca del monstruo –que por el asma dormía con la boca abierta- y tratar de escapar al mar. Cuando ya habían atravesado toda la lengua y estaban a punto de saltar, el tiburón – que estaba resfriado- produce un enorme estornudo que arroja a padre e hijo de vuelta hacia el fondo, apagando, además, la vela. Vuelven a repetir el mismo camino ya andando y cuando están en la punta de la lengua Pinocho le dice a su padre que lo abrace fuerte, fuerte y no lo suelte.

Escena 8: El mar, la playa. Pinocho empieza a nadar. Geppetto no ve para nada la playa, y Pinocho está cada vez más cansado y desanimado. Cuando le pide ayuda a su padre, porque se siente morir, aparece el atún, que había seguido a Pinocho en la fuga, y los lleva en su espalda hasta la playa. En signo de reconocimiento, Pinocho lo besa. Apenas comienza a caminar, se encuentran con dos rostros que piden limosna: son la zorra y el gato. Pinocho les dice que lo engañaron una vez, pero no lo volverán a engañar, y por más que le piden tener compasión, él los rechaza con proverbios. Pinocho y Geppetto siguen tranquilamente su camino. (Sinopsis de Mario Stern).


Fuente: "Diccionario de la Ópera Mexicana" del Maestro José Octavio Sosa Manterola.

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