Biografías de Compositores Mexicanos
Tomas del libro Diccionario de la Ópera
Mexicana de José Octavio Sosa, con autorización del autor.
VALLE, OCTAVIANO (Ciudad de México, 1830-1863). Compositor y director de orquesta. Estudió con Cenobio Paniagua. Escribió la ópera Clotilde di Cosenza y diversas canciones. Dirigió en temporadas de ópera en la ciudad de México y en la República Mexicana. Fundó y dirigió su propia academia de música.
VÁSQUEZ, JOSÉ FRANCISCO (Arandas, Jalisco, 4 de octubre de 1895/Ciudad de México, 20 de diciembre de 1961). Compositor, pianista y director de orquesta, estudió en el Conservatorio Nacional de Música con Rafael J. Tello y Julián Carrillo. En 1910 obtuvo el primer lugar en un Concurso Nacional de piano en la ciudad de México. En 1920 fundó la Escuela Libre de Música y en 1929 la Facultad de Música de la UNAM, donde impartió la cátedra de composición, al igual que en el Conservatorio de México. Fue fundador de la Compañía Mexicana de Ópera, donde estrenó obras de músicos mexicanos. Fue director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad. Fue invitado a dirigir en Europa y América. Escribió más de cien obras que incluyen música para orquesta sinfónica, de cámara, obras para piano, canto y diversos instrumentos, así como las óperas El Rajáh, El mandarín, Vasco Nuñez de Balboa y El último sueño, entre otras.
VILLANUEVA, FELIPE (Tecámac, Estado de México, 5 de febrero de 1862, Ciudad de México, 28 de mayo de 1893). Compositor, director de orquesta, pianista y violinista. Recibió sus primeras lecciones musicales en su pueblo natal y los prosiguió en el Conservatorio Nacional de Música. En 1872 estrena la Cantata para piano y voces, El retrato del Benemérito cura Hidalgo. En 1887 fundó, junto con Gustavo E. Campa, Ricardo Castro y Juan Hernández Acevedo el Instituto Musical que evolucionó la música en nuestro país. Formó parte del Grupo de los Seis que integraban además de Villanueva, Carlos J. Meneses, Ignacio Quezada, Castro, Campa y Hernández Acevedo. Como violinista trabajó en las mejores orquestas del país y con las compañías de ópera extranjeras que visitaban nuestro país en aquellos años. En 1893, dos meses después de su muerte, se estrenó su ópera Keofar. Otras composiciones son motetes para voces y piano, valses, mazurkas y la ópera Un día de asueto.