TURANDOT
(G. Puccini)
Palm Beach Opera
 
La Opera de Palm Beach en la Florida inició su temporada con la puesta en escena de la última ópera compuesta por Puccini y terminada por Alfano, a la muerte del compositor. Ahora también se empieza a ofrecer la versión final de Bario, pero es menos popular. Turandot es basada en el cuento escrito por Carlo Gozzi, y se aprecia la fusión de armonías de Oriente y Occidente que Puccini creara y que ahora se conoce igualmente en las dos latitudes. Con el incremento de buenos cantantes asiáticos, se han abierto las fronteras que antes solamente aceptaban música regional y Turandot puede también reinar en su supuesto pais de origen: la China.


 
El Teatro Kravis con un lleno total mostraba la hermosa escenografía de Allen Charles Klein que fuera diseñada originalmente para la Opera de Dallas, Texas. Al mando de la orquesta vemos a su Director Artístico, Bruno Aprea, quien no logró impartir los dramáticos sonidos a la orquesta. Conduciendo con ademanes nerviosos que confundía a los músicos y con un ritmo lento que iba en discordia con los cantantes, menguaba la poderosa fuerza de su interpretación. Una excelente dirección de escena por parte de Renaud Doucet, hizo que la atención del público se centrara en la contínua actividad que se presentaba ante sus ojos. Doucet manejó los grupos y personajes con gran aplomo y armonía, dando la ilusión de un escenario de mayor tamaño. En el papel principal vemos a la soprano escandinava Lise Lidstrom, con buena presencia física, pero una voz tendiendo más a lírica que dramática. Buenos agudos, pero cierta inestabilidad en su técnica, sonando mejor en los pianos que a plena voz. Le imparte demasiada ternura al personaje que choca con la supuesta frialdad de la princesa. En su aria "In questa reggia" no sobrepasa a la orquesta, que ya de por si está ligeramente diezmada. En realidad Turandot es un personaje que solamente aparece despues de la mitad de la ópera y fuera de su famosa aria, no cuenta con gran música para interpretar.

En el papel de Calaf aparece el tenor coreano Dongwon Shin, quien fuera la revelación de la noche. Dueño de una poderosa voz dramática, con dejos de Corelli, se apropia de la ópera no dejando espacio para los demás cantantes, que caen a segundo lugar. Este joven tenor se dio a conocer en la Opera de Australia cantando el mismo rol, cuando tuvo que viajar en menos de 24 horas para substituir a un enfermo Calaf; sin tiempo para adaptarse ni descansar, después del largo viaje. Resultado: exito total. Su voz no solamente es poderosa en cualquier registro, sea grave o agudo, sin perder su timbre de tenor, sino que su actuación es fuerte y natural. El "Nessun Dorma" brindó tan exagerada ovación que el director de orquesta, tuvo que cortar los aplausos, continuando la música. Interesante seguir la trayectoria de este artista, en especial cuando hay un déficit de buenos tenores dramáticos en el mundo de la ópera.
 
Marianne Cope interpretó a Liu con un trémolo en la voz que no es muy agradable. Sus dos arias no fueron impactantes y el pianisimo un tanto forzado. Como el rey Timur se presentó el brasilero Luiz Ottavio Faria con una hermosísima voz de bajo profundo que resonaba por todo el teatro. Otra voz digna de tener en cuenta, además de su agraciada presencia. El mandarín fue el bajo cantante mexicano Jesús Ibarra, también portando una buena voz y elásticos movimientos y los tres personajes comicos fueron alegres y simpáticos, bien encarnados por el barítono coreano Hyung Bin Son (Ping), el tenor William Compton (Pang) y el tenor Joseph Hu (Pong). El tenor Robert O'Brien personificó al anciano emperador con la clásica voz cascada que se usa para esta interpretación, producto de su larga vida.


 
Muy buena y agradable puesta en escena por esta compañía de ópera que se autodenomina como la más importante en la Florida, pero por primera vez debo decir que el Oscar va para el joven Director de Escena, Renaud Doucet.
 
XIMENA SEPÚLVEDA
Revista Pro-Opera
Óperacalli.com